Descubre qué broca necesitas para perforar madera, metal, pared, hormigón o baldosas y evita errores que pueden dañar el material.
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Descubre qué broca necesitas para perforar madera, metal, pared, hormigón o baldosas y evita errores que pueden dañar el material.

Cuando se modifica la distribución de una vivienda, una de las decisiones más habituales es cómo construir las nuevas paredes interiores. En ese momento suele aparecer la duda: ¿es mejor utilizar pladur o tabique cerámico?
Las dos opciones permiten separar espacios y pueden ofrecer un buen resultado, pero tienen características diferentes. El coste, la rapidez de ejecución, el aislamiento, la resistencia y las instalaciones que deban pasar por el interior de la pared pueden determinar qué sistema es más adecuado.
En este artículo te explicamos las principales diferencias para que puedas valorarlas con un profesional antes de empezar la reforma.
Pladur es el nombre con el que se conoce habitualmente el sistema de placas de yeso laminado. Consiste en una estructura interior de perfiles metálicos sobre la que se fijan las placas por ambas caras.
El espacio que queda entre las placas permite pasar instalaciones e incorporar materiales aislantes, como lana mineral. Finalmente, las juntas se tratan con cinta y pasta hasta obtener una superficie continua preparada para pintar o revestir.
Existen diferentes tipos de placas según las necesidades de cada espacio:
Por lo tanto, no todos los tabiques de pladur son iguales. El resultado dependerá del tipo y número de placas, los perfiles, el aislamiento interior y la correcta ejecución del conjunto.
El tabique cerámico se construye con piezas de cerámica, normalmente ladrillos huecos, unidas con mortero. Posteriormente, la pared se reviste con yeso, mortero u otro acabado adecuado.
Es un sistema tradicional muy utilizado en viviendas y todo tipo de edificios. Ofrece una pared sólida y resistente, pero su ejecución genera más escombros, necesita más tiempo de secado y suele requerir diferentes fases de trabajo.
Para pasar instalaciones eléctricas o tuberías, normalmente es necesario realizar rozas en la pared. Esta operación debe planificarse correctamente para no debilitar el tabique ni provocar desperfectos innecesarios.
Antes de elegir entre pladur o tabique cerámico, conviene comparar los aspectos que pueden influir más en una reforma.
El sistema de placas de yeso laminado suele instalarse con mayor rapidez porque es una solución de construcción en seco. No necesita los mismos tiempos de secado que una pared construida con piezas cerámicas y mortero.
El tabique cerámico requiere más fases: colocación de las piezas, apertura de rozas para las instalaciones, revestimiento y secado antes de aplicar el acabado final.
Si se quiere reducir la duración de la obra, el pladur puede ser una opción interesante.
La instalación de pladur genera menos escombros y menos humedad en el interior de la vivienda. Aunque es necesario cortar las placas, atornillarlas y tratar las juntas, el proceso suele ser más limpio.
La construcción de un tabique cerámico implica el uso de mortero, el corte de piezas y la posterior apertura de rozas. Esto genera más polvo y residuos, un aspecto que puede ser importante en reformas parciales o en viviendas ocupadas.
Los tabiques de pladur son más ligeros que los cerámicos. Esta diferencia puede ser relevante en rehabilitaciones de edificios antiguos o cuando se quiere modificar la distribución sin añadir una carga excesiva a los forjados.
En estos casos, es importante que un técnico compruebe las características del edificio y determine qué solución es viable.
Una de las principales ventajas del pladur es que las instalaciones pueden pasar por el espacio interior del tabique. Esto simplifica la colocación de cables, tubos y otras conducciones.
En una pared cerámica, normalmente es necesario abrir rozas. Si en el futuro se debe modificar alguna instalación, también puede ser necesario volver a picar la pared.
Por este motivo, las placas de yeso laminado suelen ser prácticas en reformas con muchas modificaciones eléctricas, de fontanería o telecomunicaciones.
No se puede afirmar que un sistema sea siempre mejor que el otro, porque el resultado depende de cómo esté construida la pared.
Un tabique de pladur con doble placa y lana mineral en su interior puede ofrecer un buen aislamiento acústico y térmico. En cambio, un sistema demasiado sencillo o mal ejecutado puede tener unas prestaciones insuficientes.
En los tabiques cerámicos, el grosor de las piezas y los revestimientos también influyen en el resultado. Si quieres profundizar en este aspecto, puedes consultar nuestro artículo sobre cómo mejorar el aislamiento térmico y acústico de una vivienda.
El tabique cerámico transmite una sensación de mayor solidez y permite realizar muchas fijaciones con sistemas convencionales. Sin embargo, también es necesario elegir el taco adecuado según el tipo de pieza y el peso que deberá soportar.
En una pared de pladur se pueden colgar estanterías, muebles, televisores y otros elementos, pero es imprescindible utilizar fijaciones específicas. Cuando se prevé instalar un elemento muy pesado, es recomendable reforzar el interior del tabique durante el montaje.
Planificar con antelación dónde se colocarán los muebles suspendidos, los sanitarios o los radiadores permite incorporar los refuerzos necesarios antes de cerrar la pared.
En baños, cocinas u otros espacios con humedad no se debe utilizar una placa estándar. Es necesario instalar placas específicas resistentes a la humedad y aplicar correctamente los sistemas de impermeabilización en las zonas expuestas al agua.
Los tabiques cerámicos también necesitan una impermeabilización adecuada, especialmente en el interior de duchas y alrededor de las bañeras.
El material de la pared, por sí solo, no evita las filtraciones. La preparación del soporte, la impermeabilización y la correcta colocación del revestimiento son determinantes para obtener un resultado duradero.
El sistema de placas de yeso laminado puede ser especialmente conveniente cuando:
También es una solución muy utilizada para construir falsos techos, revestir paredes existentes o crear espacios decorativos y elementos a medida.
El tabique cerámico puede ser una buena opción cuando:
En algunas reformas también pueden combinarse los dos sistemas, utilizando cada uno allí donde ofrezca más ventajas.
Un error habitual es comparar únicamente el precio de una placa de yeso con el de un ladrillo. Para conocer el coste real se debe valorar el sistema completo.
En el caso del pladur, hay que tener en cuenta:
En un tabique cerámico se deben considerar:
Por este motivo, la solución aparentemente más económica por unidad de material no siempre es la más económica una vez ejecutada.
En EUROMAT encontrarás materiales de obra para construir tabiques de placas de yeso laminado o cerámicos: placas, perfiles, aislamientos, ladrillos, morteros, pastas, tornillos, tacos y otros accesorios.
Nuestro equipo puede ayudarte a identificar los componentes que necesitas según las características definidas por el técnico o profesional responsable de la obra.
En EUROMAT no ejecutamos directamente estos trabajos de instalación o construcción. Si todavía no dispones de un profesional, podemos recomendarte industriales de confianza de la zona para que estudien el proyecto y se encarguen de la ejecución.
También puedes consultar nuestra guía sobre materiales de construcción para reformas en Osona y el Ripollès para conocer otros productos habituales en una reforma.
No existe una única respuesta a la pregunta de si es mejor el pladur o el tabique cerámico. La decisión dependerá del tipo de vivienda, las prestaciones necesarias, las instalaciones, el presupuesto y el uso de cada espacio.
Lo más importante es definir correctamente el sistema completo y que la ejecución sea realizada por un profesional cualificado. Una buena elección de los materiales y una instalación adecuada marcarán la diferencia en el resultado final.
Si estás preparando una reforma, contacta con EUROMAT o visita uno de nuestros centros. Te ayudaremos a encontrar los materiales indicados para el proyecto y, si lo necesitas, podremos recomendarte un profesional de confianza.

Cuando llega el primer día de frío y volvemos a poner en marcha la calefacción, es cuando suelen aparecer los problemas: radiadores que no calientan correctamente, ruidos en la instalación, una caldera que no arranca o habitaciones que tardan demasiado en alcanzar una temperatura confortable.
Para evitar imprevistos, es recomendable revisar el sistema con un poco de antelación. En Osona y el Ripollès, donde las temperaturas pueden bajar considerablemente durante los meses de invierno, tener la instalación preparada es especialmente importante.
Realizar unas comprobaciones básicas antes de necesitar realmente la calefacción permite detectar posibles incidencias y disponer de tiempo suficiente para consultar con un profesional antes de que llegue el frío.
El mejor momento para hacerlo es a finales de verano o durante las primeras semanas de otoño. No es necesario esperar a que bajen las temperaturas para comprobar si todo funciona correctamente.
Encender el sistema durante unos minutos con antelación permite observar si la caldera, la bomba de calor, los radiadores o el suelo radiante responden adecuadamente. También deja margen suficiente para contactar con un profesional si es necesario realizar alguna reparación, tarea de mantenimiento o mejora.
Además, los instaladores y profesionales de la calefacción suelen tener más disponibilidad antes de la llegada de los primeros episodios de frío.
El primer paso es realizar una prueba general de funcionamiento. Enciende la calefacción y comprueba que el sistema arranca sin mostrar avisos, errores o comportamientos extraños.
En las instalaciones con caldera, conviene observar la presión indicada por el fabricante y comprobar que no haya goteos o pérdidas de agua visibles. Si aparece algún código de error, la instalación pierde presión repetidamente o detectas cualquier anomalía, es mejor no manipular el equipo y consultar con un profesional cualificado.
También es importante comprobar el termostato. Una temperatura mal detectada o una programación incorrecta puede hacer que la calefacción se active cuando no corresponde o que no alcance el nivel de confort esperado.
Si la parte superior de un radiador permanece fría mientras que la parte inferior se calienta, es posible que haya aire acumulado en su interior. Este aire dificulta la correcta circulación del agua y puede reducir el rendimiento de la instalación.
También conviene comprobar si los radiadores hacen ruido, si existe alguna pequeña fuga o si las llaves se abren y cierran correctamente. Si dispones de válvulas termostáticas, asegúrate de que no hayan quedado bloqueadas después de varios meses sin utilizarlas.
Purgar los radiadores puede ayudar a eliminar el aire acumulado, pero debe hacerse siguiendo el procedimiento adecuado. Si no sabes cómo hacerlo o detectas una pérdida de presión, es recomendable que lo revise un profesional.
Los radiadores necesitan espacio a su alrededor para que el aire caliente pueda circular. Colocar muebles demasiado cerca, cortinas largas o ropa encima reduce su eficacia y dificulta que el calor se distribuya correctamente por la habitación.
Es recomendable dejar libre la parte frontal y superior de los radiadores. También es un buen momento para retirar el polvo acumulado, especialmente entre los elementos y en la zona posterior.
En el caso de una bomba de calor, los filtros y las salidas de aire también deben estar limpios y sin obstáculos. Las operaciones de mantenimiento más complejas, sin embargo, deben ser realizadas por un técnico especializado.
Una buena regulación es tan importante como el propio sistema de calefacción. Programarlo según los horarios reales de la familia ayuda a mantener el confort sin calentar la vivienda innecesariamente.
Antes del invierno, comprueba:
Un termostato programable o inteligente puede facilitar una gestión más precisa, especialmente en viviendas que permanecen vacías durante una parte importante del día.
Aunque la calefacción funcione correctamente, una parte del calor puede perderse a través de ventanas, puertas, cajones de persiana, paredes o cubiertas con un aislamiento insuficiente.
Si algunas habitaciones se enfrían muy rápidamente, existen corrientes de aire o aparece condensación de forma habitual, puede ser conveniente revisar el aislamiento de la vivienda. En ocasiones, pequeñas actuaciones como mejorar los cerramientos o sellar determinados puntos pueden ayudar a aumentar el confort.
Si quieres profundizar en este tema, consulta nuestro artículo sobre cómo mejorar el aislamiento térmico y acústico de una vivienda.
En otros casos, puede ser necesario valorar actuaciones más completas sobre fachadas, cubiertas, suelos o trasdosados interiores. La solución dependerá de las características de cada edificio y es recomendable que un profesional estudie cada caso.
Una instalación antigua puede continuar funcionando, pero no siempre lo hace de la manera más adecuada. Si el consumo es elevado, cuesta calentar algunas estancias o las averías son frecuentes, puede ser un buen momento para estudiar posibles mejoras.
Entre las opciones que puede valorar un profesional están la sustitución de radiadores, la instalación de válvulas termostáticas, la renovación del sistema de regulación o el cambio del equipo de calefacción.
También puedes conocer otras alternativas en nuestro artículo sobre cómo calentar la casa en Vic de forma eficiente y sostenible.
Antes de tomar una decisión, es necesario estudiar la vivienda, el nivel de aislamiento, los hábitos de uso y la instalación existente. La mejor opción no tiene por qué ser la misma para una casa unifamiliar que para un piso o una segunda residencia.
Si durante la revisión detectas una avería, una pérdida de presión o cualquier problema que requiera intervenir en la instalación, es importante que lo revise un profesional cualificado.
En EUROMAT no realizamos directamente los trabajos de instalación, reparación o mantenimiento de los sistemas de calefacción. Sin embargo, podemos recomendarte un profesional de confianza de la zona para que revise la instalación y valore qué actuación es necesaria.
En nuestros centros también encontrarás los materiales y productos que puedas necesitar para reparar, renovar o mejorar la instalación. Nuestro equipo te ayudará a localizar y escoger los materiales adecuados de acuerdo con las indicaciones del profesional.
De esta forma, podrás disponer tanto del especialista que realizará los trabajos como de los materiales necesarios para llevarlos a cabo.
Realizar estas comprobaciones antes de que llegue el frío permite detectar los problemas con tiempo y afrontar el invierno con mayor tranquilidad. También ayuda a conseguir una temperatura más uniforme y a utilizar la instalación de una manera más adecuada.
Si necesitas reparar, renovar o mejorar tu sistema de calefacción, contacta con EUROMAT o visita uno de nuestros centros y explícanos qué necesitas. Podemos ayudarte a encontrar los materiales indicados por tu instalador y, si todavía no tienes ningún profesional, recomendarte uno de confianza.
Prepara tu vivienda antes de que llegue el frío con los materiales adecuados y la ayuda de un profesional cualificado.

Explícanos tu consulta y te responderemos lo antes posible